Viejo roble del camino, tus hojas siempre se agitan algo


lunes, 24 de agosto de 2009

El juego de la locura.

Un silencio ocupacional, invade el espacio donde suelo descansar; ese sonido mudo, me hace reflexionar sobre la no valorización que le doy, a mi mundo artificial. Suelo atarme a esa pequeña caja y dejo a un lado la belleza de los mundos en rotación.
Por momentos deseo dejar de caer en la locura colectiva, para crear mi locura egocéntrica. Muchos caminamos sin saber, realmente a donde vamos, pero la cuestión no es esa, sino como damos cada paso. Hay "monos", que dan pasos grandes y calculados; mientras otros simplemente, se dejan llevar por la belleza incomparable de cada movimiento.
Mirando la luz de la masa blanca, que logra traspasar mi ventana, logro sentir la pureza de esa magia cálida en lo profundo del "Alma".
Preguntas se originan en la extraña combinación de un sonido mudo, una neblina oscura, una luz natural y un mundo personal; tales como ¿Donde se encuentra el sentido de mi existencia?,¿Debo detener mi mundo, con el fin de mi existir?, ¿ Debo dejarme caer en los brazos de un mono imperfecto, pero único en su especie?, ¿Dejo de crear momentos oníricos, para caer en las artimañas de una fuerza animal?, "la cual me llevara a muerte en vida".
Caigo a sus pies al sentir su respiración y quema mi alma al ver su cara. Cuando la estructura que lo mantiene en pie comienza la marcha, la mía con solo sentir la calma se colapsa.
Es imposible dormir entre neblina negra y pensamientos impuros, imagenes proyectandose en mi inconsciente. Luego de tanto pensamiento, las respuestas no se organizan para salir a flote y los párpados se tiran a la nada.
En este espacio de vació, sin el cuerpo del deseado, la locura comienza a jugar con los momentos oníricos y deja descansar el instrumento que la saca a pasear.



Aruszsz

1 comentario:

  1. Habrá que satisfacernos con cuerpitos pasajeros hasta que llegue la personita que nos despierte del sueño.

    Saluditos Arus.

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