Una vez, en aquel tiempo lejano, donde la razón se congeló, comenzamos a leer el papel que debíamos interpretar. Creímos que ya estaba completamente escrito, cuando la verdad, es que el libreto se escribe con cada paso que dibujamos en el suelo. Las nubes creaban el reflejo de la tierra, mientras nos detuvimos en un punto determinado a leer el final, pero descubrimos que no estaba escrito; que con cada paso que dábamos, las palabras formaban, nuevos párrafos.
Las gotas que caían en el proceso, se iban interpretando cada vez más. La oscuridad nunca aparecía, de día con las dos canicas reflectoras, veíamos la destrucción humana y de noche nuestro libro creaba las más hermosas películas.
En un momento de cruzarme de cuerda, me cruce con la recibidora de mi vida, y me atreví a preguntarle con incertidumbre :-"¿sabes el final de mi libreto, o mejor dicho sabes si este me pertenece?", ella mirándome con una sonrisa luminosa, me contesto :-" yo no sé cual es el final, no sé si te pertenece, sólo se que mi rol en esta obra es ser tu acompañante. Deje mi papel principal, cuando decidí acogerte y ahora simplemente cumplo roles secundarios y el principal te pertenece". Con asombro a su repuesta, me quede quieta haciendo equilibrio en la cuerda, sentí que en algún momento me iba a caer sino me movía, pero la no comprensión me detuvo por unos días, meses...
Un tiempo después, volví a dar pasos en la cuerda, había entendido lo que significaba su respuesta; tome el libreto y lo leí un poco más, pero decidí tirarlo al vació y crear uno, uno que posea un autor. Con nuevas formas de pisar, y nuevas formas de interpretar, comencé a escribir "Mi propio Libreto", "Mi Rol", no fue fácil, ni lo es pero continuare escribiéndolo sin importar que me quieras borrar...
Aruszsz
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