A lo lejos observó tu mundo rodar, logró ver tu esencia, logró sentir los efluvios de rosas; tu piel a la distancia,que provoca en mi lo mismo que provocaba cuando rozaba cada centímetro de mi piel. Por momentos, al observar, se me nubla la mirada y comienzo a pensar en los hermosos momentos juntos.
Esas mañanas, al despertar con nuestros cuerpos adheridos, y vernos frente a frente, cuando abríamos los ojos por primera vez, luego de dejar nuestra eternidad onírica. En mi habitación, donde estaba esa ventana, que daba a la metrópolis; recuerdo adorar su dimensión, porque al sostenerme con mis pies, daba pequeños pasos hasta allí, completamente con la piel al viento y reposaba en ella, mientras observaba tu cuerpo en la cama. Desde allí, tu cuerpo era la perfección, sin ser; era el objeto, que lograba convertir al mio en una fiera y lo llevaba a la cima del orbe. Otro buen momento de las mañanas era cuando hablábamos de nuestros anhelos. Vos, tus sueños de ser lo que tu alma estaba dispuesta a ofrecer y ese sueño, que ambos compartiamos, que era disfrutar de cada segundo de vida, disfrutar de los cuerpos, disfrutar de los sonidos, y las voces, disfrutar la compañía de los buenos amigos y junto a ellos disfrutar de las noches que nos ofrece la vida. Y yo con mi objetivo más profundo, que era el de no quedar en el anonimato; yo siempre ansié expresarme a través de diferentes derivaciones del arte y experimentar con mi cuerpo cada momento que la vida me lanza.
Juntos en esa habitación, mi habitación, era un anhelo que había llevado conmigo hasta ese momento. Yo acariciaba tus cabellos, tocaba tu pecho, ese pecho lleno de bellos que me hacían delirar y observaba con mucha pasión tus labios, esos labios que danzaban para mi. El clima era singular, dos cuerpos sudados de pasión, media caja de puchos, botellas sobre las mesas, unos porros en el bolsillo de tu pantalón , un piano negro, un violín, una guitarra y la luz del sol, que se asomaba en mi ventana.
Otros momentos que recordaba mientras te observaba a lo lejos eran los momentos que habíamos pasado en tu habitación. Esa habitación que producía seguridad, era pequeña pero cálida. Nunca fuiste un hombre con dificultades para decir lo que pensabas. Amaba tus halagos, amaba tu esencia, amaba hacer el amor donde quisiéramos, amaba tus fantasias, amaba esas mariposas que me provocabas, amaba tantas cosas de ti.
Recuerdo una tarde en particular, en tu habitación, sí era esa tarde, en la que todo había comenzado. Estábamos los dos sentados, yo sin saber que estaba haciendo allí, y vos con esa seguridad que yo siempre había admirado. Comenzamos a sentirnos, vos me enredaste en tus brazos, yo tomaba tu cara con mis manos, mientras alimentábamos nuestro hambre, con nuestros labios y lenguas. En un momento nos detuvimos y nos dimos esa mira, "la mirada", y yo asentí con la cabeza a tu pregunta, una pregunta que nunca había sido echa. A partir de alli, empezamos a caer en el fuego que estábamos encendiendo, mi primer fuego. Esa tarde y a ti, jamás los pude olvidar, y creo que no tengo ganas de hacerlo.
Ahora ya todo eso pasó y simplemente se sentó en mi memoria, en mi historia, pero eso sí se sentó en el mejor lugar.
Acá desde esta ventana, mi ventana, te observó y te recuerdo como lo mejor de mi vida. Los tiempos cambiaron, y nosotros con ellos. Yo continúo siendo esa mujer loca por la vida, la música, el arte, los libros y continúo mi camino sola.Por favor, no preguntes ¿Por qué sola?; porque sabes que soy de esas personas que cree, que si aparese algo en el camino lo seguiré pero sino aparese nada, no lo buscaré, que sea lo que debe de ser. Como puedo ver, vos no estás solo, nunca fuiste un amante de soledad; debo de confesar que tu esposa es bellisima y tus hijos, se paresen mucho a ti.
Apoyada en el vidrio de mi ventana veo como caen las gotas frías y tu simplemente intentas cubrir a tus pequeños de ellas, con un simple paraguas; pero no logras entender que esas gotas son derramadas por la mujer que siempre te amará y te observa.
ARUSZSZ
Esto es sencillamente hermoso, pero me gustaría saber que origen real tiene la historia...
ResponderEliminar