La pequeña, esa pequeña de pies diminutos y de dedos de gomitas, me decía que me quería. Su sonrisa borraba mis riñas, sus miradas me daban un abrazo tranquilizante, sus pasitos me ayudaban a andar por el camino correcto.
Cuando me contaba lo que hacia en el jardín, su voz era el canto mas hermoso que había escuchado. Sus picardías de niña que esta aprendiendo a vivir, sus historias de "amor", su inocencia, me decían que la vida es lo mas hermoso que puedo llegar a poseer.
Juntas caminamos a la estación, donde solíamos sentarnos y jugar, hasta que la tarde se escondía para luego aparecer. La risa que solía hacer me hacia sentir que todo tenia sentido, los colores, las luces, los sonidos, las figuras y todo aquello que alguna vez me pregunte ¿ Por que existe y sino existiera que pasaría?. Mi mundo tomaba sentido.
Recuerdo el momento cuando me dijo:- " creo que estoy enamorada!", mientras reía de la vergüenza y la felicidad, esa felicidad inocente; mis ojos se llenaron de lágrimas, al pensar en mi interior que en algún momento esa pequeña sufriría, y sabría lo que eso significaba, lloraría, y miles de sensaciones mas que no son muy agradables de sentir, a lo largo de esta vida, ella las sentiría. Esta vida, que lo único que tenia para ofrecerle era "TODO", todo lo bueno y lo malo, para que ella lo descubriera sola. No quiero que mi pequeña, pase por eso, pero sino lo hace jamas sabrá completamente lo que es vivir.
Las mejores tardes que eh pasado, fueron con esta pequeña, mi pequeña de piernas cortas, de cuerpo angelical, de sonrisa brillante y de ojos de cielo.
Esta pequeña nunca morirá, hasta que yo lo haga, por que ella siempre estuvo dentro de mi.
ARUSZSZ
Convivir con el pedacito de ternura, que le queda a uno... cada tanto.
ResponderEliminarSaluditos sonrisa onìrica.