Camino a casa, en el bondi, me di cuenta de algo verosímil. Las ventanillas, que estaban detrás de mi, estaban abiertas en su totalidad y solo el viento sentía en los minutos de pensamiento. Al ver los mas altos, verdes y hermosos arboles, descubrí que siempre creí a ver dejado mi felicidad atrás, en mi niñes, pero todo era una triste confusión. Al notar, sus presencias en las veredas, ayudandome a llegar a casa, me di cuenta que en realidad, a pesar que no anochesca, ellas siempre estarán allí, iluminando mi camino hasta el final; tal como mi felicidad, ella siempre esta allí, pero a veces suelo ignorarla. Hay días en los cuales suelo acordarme de ella e intento abrazarla y no dejarla ir, pero es inútil, ella siempre suele escaparse por pequeños momentos.
Luego de a ver pensado esto, algo muy representativo se asomo. La puerta se abrió y él subió. Sus ojos me saludaban, pero los mios no lo reconocían y mis gestos lo llamaban. El chico "desconocido", se sentó a lado mio y me pregunto, "¿que hora era?, yo con un respiro profundo le dije, "eh! si mi reloj, esta bien, son las nueve", esta simple pregunta y respuesta dio pie a toda una conversión, donde el tiempo paresia correr mas veloz que nunca.
Al a cercarnos a su parada, solo dijo, "me tengo que bajar, pero me encantaría,volver a verte", mis mejillas se sonrojaron, mis ojos se escondían, mi respiracion se perdía en mi sensacion de emoción. Con voz de alegría, simplemente dije," estaría bueno, si queres te paso mi email y hablamos", él con una sonrisa y una simple mirada directa, me dijo" por ahora eso esta bien (riendo)"; saco su celular y me agendó, un tierno beso coloco en mi mejilla y un "nos vemos", quedo en el aire.
La felicidad, había tocado mi puerta, a pesar que no se si lo volvere a ver, pero el momento quedo grabado por el tiempo. Minutos después al pisar tierra, mi mente dio un viaje, observando un enorme jardín verde, lleno de flores y arboles. Los colores eran SUB reales, seguro que el encargado de cuidarlo era un dios en lo que hacia. Por momentos sentí, mi alma totalmente libre, me relaje y solo descanse, al ver esa masa gigante, oscura, con pequeñas luces blancas sobre mi. Las nubes, acompañantes de esa masa, eran formadoras de una realidad. En ese momento sentí, que tendría una felicidad eterna, pero ella de nuevo me dejo; fue muy raro, por que esta vez, no me afecto tanto su fuga.
Por horas pensé, pensé y pensé, pero nada concreto se me ocurrió. Ahora me encuentro aquí sentada, frente a esta cajita "proyectadora" de luces y colores, escribiendo momentos que no deseo olvidar. La verdad que aun no entiendo, por que su partida no logro colocarme del lago de la oscuridad. Tal vez, sera que ¿por fin logre derrotarla?. La verdad es que en este momento, me es difícil contestar, por que disfruto de esta sensación.
aruszsz ( disfruta de este momento)
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