Pensar en lo que sea, no es un esfuerzo para algunos, pero para muchos si, eso pareciera. Cuando los veo flotar en esa nube artificial me pregunto,"¿ sera qué nunca pisaron el suelo o sera qué lo hicieron y decidieron jamas volverlo hacer?".
Por momentos me siento como en una caja de zapatos, con un pequeño agujero por donde puedo respirar. Allí me siento segura, relajada, por momentos feliz, pero cuando llega el momento de salir de la cajita, siento que no soy zapato para salir, sino zapato para estar guardado. De esos zapatos que se comprar, se los pone una vez y luego chau, quedan en el rincón menos esperado.
Pero en otros momentos siento que soy zapato de uso diario, esos zapatos que se usan siempre cuando uno sale, que son indispensables, que no importa de que color son, ni que modelo( por que el que lo lleve puesto no le interesa), ni la temporada, absolutamente nada interesa, simplemente USARLOS.
Soy tan cambiante por momentos, que me gusta pero en otros momentos no. Que contradictorio todo, "sera que debe de ser así".
Sentada con una taza en la mano izquierda, y con la derecha tecleando una por una las teclas, para formar cada palabra, suelo estar en las tardes de los domingos; mientras en mis oídos se siente cada nota musical, de cada tema que reproduce mi pequeña cajita de luces artificiales.
Cada canción posee su magia, esa magia que acelera y detiene mi corazón ; este corazón, que siempre sera el mismo, que solo cambiara su ritmo, según como logre respirar en los tiempos que logremos sobrevivir.
Mis ojos se encuentran detenidos sobre la pantalla, observan todo, cada movimiento y esperan captar algo que me asombre. Abro y cierro ventanas, intento ver si alguien esta conectado desde su pequeña caja, para poder hablar sobre temas que nos interesen, con algunos recordar cosas y en el caso de otros simplemente esperar que den el primer CLICK.
Las tardes de domingos no son mas que ENCUENTRO CONMIGO.
aruszsz
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