Viejo roble del camino, tus hojas siempre se agitan algo


martes, 15 de septiembre de 2009

Jugar

Entre nubes esponjosas y pompas de cristal, me siento danzar. Las palabras se convierten en bellas expresiones de mi ser, las miradas iluminan nuestras almas, mientras nuestros corazones desean jugar. Juguemos a mirarnos frente a frente, sin reír, juguemos a desearnos, sin tocarnos; juguemos a bailar entre calles y a gritar, que aun existimos. El sol y los árboles, son los elementos más bellísimos, que nos acompañan a llorar, a dejar salir todo aquello que no posee palabras, pero si expresión. Entre el pasto verde, las colillas de la vida, la mugre social, ambos nos revolcábamos para hablar nuestro idioma.
Vestida con tu remera agigantada, mis medias amadas, mis filamentos al viento, conduciendo nuestra electricidad; una sonrisa imperfecta, con mirada de deseo a tu ser, te di el abrazo más enorme, que pude crear. Dibujamos pasión en el aire con nuestros suspiros. La vida nos abofetea al despertar, para impedir que nos pongamos en pie, pero nosotros, por algún motivo, logramos despegar los párpados y dejar que el tiempo nos de la ubicación en el espacio. Tocar un centímetro de tu piel, y sentir tu aroma a hombre vivo, me hacen caer en tu encanto animal. Esa locura maravillosa que tenés , esa locura del hombre melancólico, es la que me hace enloquecer aun más, por tu ser. Tu boca es como el caramelo más deseado, pero enviciador. Tus manos leen mi piel, como yo leo tus deseos y mutuamente, decidimos, jugar un tiempo más.
El celular hace su aviso, un mensaje del aire llego, letras en la pantalla dicen, que tenés ganas de jugar. Seria mentira decir que no deseo ir, para bailar entre la luz y la oscuridad, para comer fruta jugosa, para beber del alcohol más natural del hombre; pero esto de jugar a los amigos, me hace pensar en tu juego perturbador de planetas en rotación. Amo saborear de tu cuerpo la felicidad, que sale de tus poros, amo mirarte a los ojos, amo sentir tus pies en la cara, amo caer en bolas de cristal, que nos transportan a un tiempo lejano; amo escuchar tu voz, amo verte tocar, amo tanto de ti. Pero deseo que los días sigan su circulación, y que dejemos de planificar los encuentros mensuales, dejemos que la vida escriba sus historias y que si algo debe de ser, será.




ARUSZSZ

domingo, 6 de septiembre de 2009

La Odio

Tomé el teléfono, y en ese preciso momento al escuchar las palabras del otro lado, mi corazón se detuvo. El silencio y la angustia, se apoderaron de mi. Las palabras no se dibujaban en ningún lugar. Mi cabeza solo pensaba en los espacios más oscuros del planeta, en aquellos donde la respiración, el latido y la razón, no existen. Mi rostro reflejaba exactamente como mi alma estaba, dolida. Las lágrimas comenzaron su recorrido por la piel virgen.
Nacemos para caminar entre rosas y espinas, para abrir y cerrar los ojos, enfrente del "Mundo"; para decidir, y elegir, para ser o para dejar de ser, para amar u odiar, para cantar o callar, para bailar o seguir, para caer y levantarse...
Pero todo comienzo tiene final, el nuestro lo llamamos, " MUERTE". Nadie sabe que es exactamente, algunos creen saberlo, por el estado en que se encuentra nuestro cuerpo en ese momento. Otros, más espirituales, por así llamarlos, dicen que es cuando el alma se libera de este cuerpo. Y yo, simplemente digo, que no lo se, pero que en algún momento, lo descubriré.
Luego de dejar el teléfono aun lado, comencé a caer, que esto no era uno de mis momentos oníricos, sino la "realidad". Las sonrisas de situaciones anteriores, se habían esfumado con los pensamientos de alegría. Se había ido, a no se donde, la mujer más agradecida a la vida, por existir, que había conocido. Se fue, y en ese momento, donde ella dejaba de respirar, yo me encontraba sonriendo frente a ellos. Que loca la vida, mientras algunos se van, otros juegan a existir.
Una palabra que aborrezco con el alma, es "MURIÓ". Prefiero escuchar, "FALLECIÓ", "SE FUE", o alguna otra palabra que sirva de sinónimo, pero nunca más "MURIÓ". Los recuerdos de momentos singulares, compartidos con esos seres insólitos, se guardan en los huecos de pequeñas huellas en el aire. Nubes grises cubren el cielo azul, las voces callan, la locura duerme, para que vuelva la cordura. Miles dicen, ADIÓS!, cada 24 hrs humanas, mientras billones continúan la marcha sin esperar. Cuando la vi reposando, en esa caja vil, mi mente quedo en blanco. Mi razonamiento era nada, frente a esta situación, mi corazón latía no daba duelo. Prometí frente a la oscuridad del olvido, hacer honor a la vida, dibujar en el aire, bailar en las nubes, desear la carne y nunca, nunca, dejar de evolucionar y crear mi ser.




ARUSZSZ

martes, 1 de septiembre de 2009

En las noches...

De la nada, se escucho un eco, y luego miles más. Abrí los ojos y todo era oscuridad. Los muebles tomaban vida, danzaban sin parar, y junto a ellos mi mente se echo a volar. Miles de ecos se hacían presentes en mi cabeza. Algo en mi gritaba :-"Basta!", pero ellos no me hacían caso, simplemente me querían hablar. Era una loca nocturna; de día guardo mi locura y la saco para aquellos que me hacen sumar puntos en el juego de la felicidad, y de noche, no la logro controlar. La oscuridad por encima del vació entraba a jugar, mientras mis manos deseaban rozar.
En las noches de nostalgia, mi cuerpo necesita su pequeño rocío, pero no hay Dios que riegue el jardín verde. La imaginación detona la irrealidad. La música estalla como un volcán, en ese espacio sin muros, donde los ecos son dueños. Mis manos comienzan su recorrido deseado, y los suspiros son cada vez más intensos. No hay mejor guia que el deseo. Me moría de ganas de llamarte, pero es obvió que no vendrías.
Hombres melancólicos, inteligentes, con pasiones, diferentes y con actitud, son aquellos que deseo acariciar. El mundo esta levantado por seres así, pero mi alma no los ve. Muchachos de sueños musicales, apasionados por un cable a tierra, locos, interesantes y rotativos de muchachas, son los que llegan a mi vista como un imán. Que locura mirar el mundo como una maravilla, y a sus asesinos como algo superior.
Los movimientos de los muebles se detienen lentamente, el tiempo es detenido por mi barita "Vesania". La cama vuelve a tomar su apariencia, y la oscuridad deja de jugar. Los latidos lujuriosos, que emergían del aparato direccional de un animal, volvieron a su lugar.
Toda la locura de la noche, me dejaba en paz y mi cabeza volvió a hablar su idioma natural. Mi cuerpo comenzó el juego de patear sueños, y de esa forma volví a el mundo, donde pertenecía; EL MUNDO DE LOS SUEÑOS HECHOS REALIDAD.




Aruszsz