Señor X:
Me dirijo a usted para hablar sobre ciertos temas, los cuales me están arrastrando a la "nada", a un lugar donde volveré a mi estado inicial. Hoy, aquí y ahora, siento como el tiempo pasa a mi lado, sin decirme -Adiós!; como los días corren y los años juegan, y yo aun sigo aquí. Por momentos, siento a mi compañera fiel, la cual nunca me dejara, la soledad; ella, la que desde que existe el hombre, o mejor dicho la vida, ella existe y siempre se mantiene a su lado.
Un tema en particular, que deseaba comentarle, era el tema de vivir. En estos meses modifique, sin pensar, mi visión al respecto de la vida; antes solo veía lo bueno y ahora no puedo verlo. A veces creo, por horas, que antes estando con los ojos cerrados ante el mundo, estaba mejor que ahora que puedo ver mas allá. Con los ojos cerrados, no lograba ver la locura del hombre por querer poseer todo, sin pensar y sin ver lo que destruía al pasar, porque claro, "corazón que no ve, corazón que no siente". Por Dios, si existe un Dios, soy consiente que todos poseemos una locura única, pero ver que hay muchos que comparten la misma y encima una locura que destruye a millones, eso si que es de otro mundo, o mejor dicho de este mundo; en él cual hay algunos que deseamos vivir y no sobrevivir a estas locuras "demoledoras". Amo la locura compartida de vivir, de jugar, de captar cada momento y reproducirlo en nuestra memoria; de amar, de soñar, de bailar, de escuchar, de observar, de cantar, de analizar, de hacer lo prohibido, de dejar que la lujuria nos consuma, la locura de "volar", la locura de crear "mundos utópicos".
Con orgullo puedo decir que estoy loca, si, loca, de esa locura que me hace feliz, que me hace reír, que me hace soñar. Cuando pienso en esta locura, las sonrisas se escapan y se graban, sin permiso, en mi rostro.
La verdad señor X, que lo mejor es que a esta carta la nombremos "carta I, la locura" y que cada vez que logre obtener algo de tiempo para escribirle, le siga escribiendo en cada carta un tema, de aquellos que pienso por días, semanas, meses y hasta años. Para terminar, simplemente deseo decir, que "Amo las locuras de convertir los escapes en ARTE", esto es algo que una vez escuche y ame desde la primera vez.
Sin mas nada que comunicarle, me despido con un abrazo desmesurado y un beso extenso.
Atentamente: Lara S. Rodriguez (ARUSZSZ) :)
Es que en este trance de alquimia, de convertir el dolor en arte y el recuerdo en cartón, de bailar con nuestras locuras sin atarnos las zapatillas, en este trance todos estamos aprendiendo a danzar.
ResponderEliminarMe asomé por la ventanita de tu muro, puedo entrar?